martes, 17 de septiembre de 2013

Cómo entender la compra de Nokia por Microsoft

Esta semana el mundo móvil y empresarial se vio movilizado por el anuncio que hizo Microsoft sobre la compra de los servicios móviles de la empresa finlandesa Nokia.
Con un acuerdo de siete mil millones de dólares a cerrarse en el primer cuatrimestre de 2014, Microsoft tendrá la licencia de los productos de Nokia, incluyendo el sistema de mapas, durante diez años a partir del cierre de la transacción. Es decir, una vez que se haga el acuerdo, Nokia pasará a ser desarrolladora de tecnología, mientras que Microsoft contará con un aparato creador de dispositivos electrónicos con su propio sistema operativo.
De esta manera, Microsoft se acerca –en parte- a la estrategia que aplica Apple desde el lanzamiento de iPhone en 2007: desarrollar hardware y software que se complementen. Sin embargo, la posición de Microsoft en el mercado de móviles no es óptima y necesitará esforzarse para alcanzar el nivel que actualmente tienen los dispositivos con iOS y Android. El panorama del camino a recorrer ahora es cuesta arriba frente a dos empresas que han sabido comercializarse y que han ganado tanto el afecto de los usuarios como de los desarrolladores de aplicaciones específicas para cada uno de los sistemas operativos.
El contexto en el que se da la adquisición de esta parte de Nokia por Microsoft es entramado y complejo. Nokia fue una compañía innovadora y líder en telefonía celular durante 15 años, y actualmente es una de las mayores productoras de celulares del mundo (contando desde smartphones a dispositivos más modestos). Sin embargo, con el advenimiento del éxito de Apple y Android, su producción e innovación quedaron atrás en el mercado, evolucionando de manera muy lenta en comparación con ellas, incluso por detrás de los primeros modelos de Windows Phone, que ocupa el tercer puesto en la distribución de teléfonos inteligentes.
La situación de Microsoft en el mundo de los smartphones fue parecida. Mientras que los inicios de Windows Phone fueron prometedores -aliándose con compañías como LG o Samsung-, pronto fueron sobrepasados por los celulares con Android, un sistema que venía ganando terreno gracias a las diversas versiones adaptadas a distintas gamas de dispositivos y el empuje que tuvo a partir del acuerdo (y posterior compra) de Motorola con Google. Poco a poco, estas compañías se alejaron de Microsoft y se acercaron a Google, convirtiendo a Samsung en el dispositivo con Android por excelencia.
Ya en 2011, el acuerdo entre ambas empresas para crear celulares en conjunto fue una sorpresa y buscaba solventar estas falencias. Con un Nokia, cuyo sistema operativo (Symbian) no funcionaba adecuadamente, y un Microsoft que no tenía el aparato para desarrollar hardware, la unión parecía que iba a hacer la fuerza. Pero esto no ocurrió: el acuerdo llegó tarde y en un momento en el que el mercado móvil ya estaba invadido de iPhones y Androids.
Además, las fallidas expectativas en torno a Windows 8 ayudaron a que los usuarios se alejaran del servicio y se mudaran a otros sistemas operativos. Si bien Microsoft y Nokia tuvieron buena aceptación entre los usuarios con el lanzamiento de Nokia Lumia, todavía falta mucho para que ambas compañías logren obtener el posicionamiento que alguna vez tuvieron en el mercado tecnológico. Actualmente, ladistribución de sistemas operativos en la telefonía celular se da de la siguiente manera: Android ocupa el 79,3 por ciento de los dispositivos; Apple ocupa el 13,2 por ciento; y Microsoft sólo el 3,7 por ciento, quedando en notable desventaja.
A partir de ahora, Microsoft tiene dos grandes desafíos: alcanzar la tecnología de Apple y Google para ganar una mayor cantidad de usuarios y enamorar a los desarrolladores de aplicaciones para abastecer la tienda de apps de Windows Phone, que actualmente cuenta con 170 mil unidades contra las millones que tienen Google Play y App Store.

¿Qué esperar de Microsoft a partir de ahora?

En su comunicado, Steve Ballmer -CEO de Microsoft- expresó: “Es un gran paso al futuro, una ganancia para empleados, accionistas y consumidores de ambas compañías. Tener a estos grandes equipos juntos acelerará las ganancias y beneficios de los teléfonos, y fortalecerá las oportunidades tanto de Microsoft como de nuestros asociados a través de toda una familia de dispositivos y servicios”, y agregó que “Nokia traerá capacidades probadas y talentos en áreas críticas como el diseño de hardware y la ingeniería, la cadena de suministro, el manejo de la fabricación y la distribución”.
Microsoft compró una empresa cuya distribución mundial es impecable a un módico precio. Nokia tiene presencia en muchos países del mundo y podría ser un factor clave para cumplir los objetivos de Windows Phone relacionados a ganar terreno en el mercado móvil.
Pero, ¿es suficiente? Los usuarios de Apple difícilmente dejen de utilizar el producto de Jobs y los amantes de Android, cuyo sistema es abierto, no querrán cambiar a un sistema operativo cerrado como Windows. Entonces, ¿cuál será el paso a seguir de Microsoft? Una buena movida sería perfeccionar su sistema operativo para que pueda alcanzar el nivel que actualmente tienen los líderes del mercado. Otra opción sería mejorar el diseño de los dispositivos, un aspecto en el que Nokia nunca se diferenció.
Las aristas y caminos a tomar son variados y las decisiones que tome Microsoft en este aspecto deberán ser cuidadosas. Lo cierto es que deberemos esperar las próximas noticias al respecto, mientras que lo seguro es que la compañía está decidida a conquistar el mercado de móviles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario